jueves, 23 de diciembre de 2010

Exposición virtual: "El Rostro humano de las Matemáticas"


[Fuente: Blog Matemáticas y sus fornteras]


El rostro humano de las matemáticas
es el título de una exposición impulsada por la Real Sociedad Española de Matemáticas que sirve de excusa para que los jóvenes lleven a cabo diversas actividades y sobre todo pierdan el miedo a esta ciencia. La misma ha recorrido diversas localizaciones y también la puedes consultar virtualmente, está conformada por 30 caricaturas de matemáticos, tanto hombres como mujeres, que han realizado importantes aportaciones a este campo. Sus aportaciones, sus anécdotas y su biografía acompañan a cada una de las caricaturas.

“Existen constelaciones de hechos matemáticos que se prestan para hacer de ellos una novela bien interesante. Me pregunto si el tiempo malgastado en muchos de nuestros rollos magistrales en los que tanto abundamos los profesores de matemáticas de todos los niveles no podría invertirse con gran provecho en contar pausadamente alguna de estas historias apasionantes del pensamiento humano.”
Miguel de Guzmán

Personajes incluídos en la exposición

Matemáticos españoles

Un ejemplo:

PIERRE DE FERMAT (1601 - 1665)



Fermat

Fermat ha sido uno de los grandes genios de la cultura francesa, una de las figuras más apasionantes de la Historia de la Ciencia y uno de los matemáticos más eximios de todos los tiempos. Con eminente erudición humanista y profundo conocimiento de la antigüedad clásica, Fermat escribía con elegancia y fervor lírico versos en latín, francés y español. Pero su auténtica pasión, más intensa aún que la poesía, fueron las Matemáticas –en plural, porque intervino de forma significativa en todos los campos: Geometría clásica, Geometría Analítica, Cálculo Diferencial e Integral, Probabilidad y Teoría de Números–. Fermat poseía un prodigioso saber sobre la Matemática griega. De Diofanto nace su ingente contribución al nacimiento y desarrollo de la Teoría de Números –donde su nombre va asociado a uno de los más famosos problemas de la Matemática, recién resuelto–; de Apolonio y Pappus, más el Álgebra renacentista de Vieta, surge su Geometría Analítica –el plano llamado Cartesiano con más razón debería llamarse Plano Fermatiano–; y de ambas influencias, en conexión con los trabajos de Arquímedes, brotan numerosos artificios infinitesimales –diferenciales e integrales– que son las principales líneas directrices hacia el Cálculo Infinitesimal de Newton y Leibniz.

Fermat plasmó en algunos manuscritos sólo una parte de sus geniales descubrimientos y tal vez por modestia o por no convertir una apasionada afición en profesión –era jurista–, rehusó publicar. Lo esencial de su obra está en su inagotable correspondencia con los científicos coetáneos. En sus brillantes epístolas da muestras de una sutil inteligencia sintética, que descubre, inventa, analiza, argumenta, debate y demuestra con vehemente pasión. Es casi legendario que Fermat escribía sus observaciones y hallazgos en los márgenes de los libros de su magnífica biblioteca de obras de la Matemática griega donde encontraba la inspiración de sus ideas. Aquí reside el mítico atractivo que tiene la figura de Fermat que ocupa un lugar preeminente en la mente y en el corazón de todos los matemáticos.

El último teorema de Fermat

último teorema de Fermat

La conjetura de Fermat, no demostrada hasta 1995 por Andrew Wiles, ha sido uno de los problemas más célebres de toda la Historia de la Matemática.